Hace ocho años que empecé a escuchar música en serio, empecé con The Offspring, Mägo de Oz, Tierra Santa y Iron Maiden, y desde entonces estoy anclado en el Rock y el Heavy, y en general en todos los hijos del Blues, que no son pocos, pero eso me ha llevado a una completa no aceptación del resto de los estilos musicales existentes, hasta el punto de pensar que si en una canción no hay una guitarra eléctrica entonces no merece la pena.

Por suerte para mí, eso empieza a cambiar, estoy conociendo gente a la que le gusta música completamente distinta a la mía, y claro, no es lo mismo buscar por tu cuenta, que que te muestren directamente las canciones que más merece la pena escuchar.

Pero claro, uno no conoce realmente un estilo de música hasta que no lo tiene delante suyo, el otro día el Señor FJ, amigo y compañero de matemáticas, me habló de un concierto que había en La Alameda, de un señor llamado El Chojin, al que yo ya conocía gracias a la Señorita K, pero al cual no había escuchado muy en profundidad, así que dije, ¿por qué no ir?

Y fuí, fué el sábado pasado, y la verdad me alegro mucho de haber ido, no tiene absolutamente nada que ver con la música que estoy acostumbrado a escuchar, pero me lo pasé genial, normalmente para mí la música sólo tiene sentido si el instrumental me llega, pero allí estaba ese hombre sólo con su micrófono y sus letras (y un DJ detrás), que sin duda alguna me llegaron, me hicieron sonreir en alguna ocasión y me contagiaron su optimismo. Han tenido que pasar ocho años para darme cuenta de ésto, pero más vale tarde que nunca, seguramente a partir de ahora profundice más en este estilo completamente nuevo para mí.

Hace un par de años, una buena amiga mía estudiante de psicología me dijo que yo escuchaba heavy porque era joven, y que algún día dejaría de gustarme y me pasaría a una música más tranquila, que es lo que le pasa a la gran mayoría de la gente, pero cuantos más años pasan más me doy cuenta que por mucho que amplíe horizontes, mi espíritu heavy prevalece por encima de todo, y cómo no, celebrémoslo con una de esas canciones que han pasado a la historia de uno de esos grupos que han pasado a la historia.

Deep Purple – Child In Time